Cuba rechaza ultimátum de Trump y reafirma soberanía ante amenaza de cortar petróleo y apoyo financiero
El Gobierno de Cuba respondió públicamente a las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien este 11 de enero advirtió que el flujo de petróleo y dinero venezolano hacia la isla se detendría y urgió a La Habana a alcanzar un “acuerdo antes de que sea demasiado tarde”.
Trump afirmó que no habrá “más petróleo ni dinero para Cuba”, en referencia a la dependencia histórica de la isla de esos recursos como parte de sus relaciones con Venezuela. Cuba, que enfrenta una crisis energética y de suministro de combustible agravada por la caída en las importaciones, ha buscado alternativas ante la reducción de envíos de Venezuela y México.
Según datos del periodo enero–octubre de 2025, las importaciones de petróleo y derivados a la isla cayeron más de un 35 % con respecto al año anterior, impactando fuertemente en la generación eléctrica y otros sectores esenciales de la economía.
La respuesta oficial del Gobierno cubano calificó las amenazas como una injerencia en los asuntos internos y reafirmó la soberanía del país. Las autoridades recordaron que Cuba tiene derecho a importar combustible desde los mercados que lo provean, e indicaron que nunca ha recibido compensación monetaria por servicios vinculados a seguridad o cooperación con otros países.
La relación energética entre Cuba y Venezuela se remonta a acuerdos establecidos desde el año 2000, cuando Caracas comenzó a entregar crudo a La Habana a cambio de servicios profesionales y de seguridad, convirtiéndose en un apoyo fundamental para la economía cubana durante décadas.
El contexto de estas tensiones incluye una situación económica compleja en Cuba, con escasez de combustible que ha afectado la producción de electricidad y otros servicios básicos, así como las consecuencias de largas décadas de sanciones económicas impuestas por Estados Unidos desde la década de 1960.




