Fraudes inmobiliarios en Puebla dejan pérdidas desde 100 mil pesos y se concentran en redes sociales
Los fraudes inmobiliarios en Puebla se han consolidado como una problemática constante que afecta el patrimonio de decenas de familias, principalmente a través de ofertas falsas difundidas en redes sociales. Casas, locales comerciales, bodegas, hoteles e incluso edificios completos son anunciados como si estuvieran en venta, cuando en realidad no pertenecen a quienes los ofertan ni se encuentran disponibles para su comercialización.
Especialistas del sector advierten que este tipo de delitos genera pérdidas económicas que pueden superar fácilmente los 100 mil pesos, debido a que los engaños suelen involucrar anticipos o enganches equivalentes a un porcentaje del valor total del inmueble. La falta de regulación efectiva en la publicación de anuncios y la escasa verificación de la propiedad facilitan que estas prácticas se repitan con frecuencia.
El mercado inmobiliario es particularmente vulnerable a este fenómeno, ya que cualquier persona puede promocionar un inmueble sin acreditar la propiedad ni contar con una representación legal válida. En la mayoría de los casos, los fraudes se cometen mediante anuncios digitales en los que se ofrecen propiedades a precios atractivos para captar la atención de posibles compradores.
El esquema más común consiste en solicitar depósitos o anticipos antes de presentar documentación oficial que compruebe la propiedad. Una vez que el dinero es entregado, los responsables desaparecen sin concretar ninguna operación real. Aunque la compraventa de viviendas concentra la mayor cantidad de casos, también se han identificado fraudes relacionados con inmuebles comerciales y de gran valor.
De acuerdo con estimaciones del sector, alrededor del 70% de los fraudes inmobiliarios se originan en redes sociales, donde no existen filtros ni controles sobre la veracidad de los anuncios, mientras que el resto se realiza a través de publicidad física, como carteles o espectaculares. En muchos casos, se trata de empresas inexistentes o esquemas temporales que operan desde otros estados y se desintegran tras cometer el engaño.
Para reducir los riesgos, especialistas recomiendan no entregar ningún pago ni firmar documentos sin verificar previamente la identidad del propietario o la validez legal del intermediario. También sugieren revisar escrituras, boletas prediales y datos registrales del inmueble, así como contar con la asesoría de profesionales acreditados durante todo el proceso de compraventa.
Datos del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México señalan que los fraudes inmobiliarios y de compraventa de bienes raíces se encuentran entre las modalidades de engaño patrimonial con mayor crecimiento en los últimos años, impulsados por el uso de plataformas digitales y redes sociales, lo que refuerza la importancia de la prevención y la verificación documental antes de realizar cualquier transacción.



