Sepultan al globalismo | Tremores

Tremores. Con el anuncio de los famosos aranceles, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sepultó, bajo 10 metros, al globalismo, pues todos los países que comercian con esa nación pagarán tarifas por sus productos. El libre comercio no existe más. Retrocedimos unos 75 años en el pasado, debido a que la Unión Americana pretende volver a establecer la hegemonía a golpe de impuestos, acciones militares y amenazas. Aún sin anunciarlo, Estados Unidos repitió el mismo error que cometió con Rusia: aventó a los brazos de China a dos de sus aliados asiáticos, Japón y Corea del Sur. Limando sus históricas diferencias, encontraron el común denominador: Trump. ¿Por qué? Sale más caro ser “amigos” que enemigos. Es decir, gobierna para que sus cómplices y compadres sigan enriqueciéndose, los dueños de la salud, la educación, los medios y la tecnología, no para que la y el estadounidense promedio tenga una mejor calidad de vida. Ya veremos en un par de meses, cuando al habitante no le alcance para comer, para pagar una renta o la hipoteca de su casa. O que los créditos toquen a la puerta y cobrar las deudas. El escenario es catastrófico. Pero no sólo interno, los demás países también sufrirán el encarecimiento de la vida. En un mundo ideal, a Estados Unidos se le tendría que practicar el aislacionismo, dejar que se las arregle como pueda y comerciar con los restantes países. Sí, es un sueño guajiro, pero si tomamos en cuenta que la nación del magnate naranja es un país de 300 millones de habitantes y afuera de esa esfera hay, por lo menos 6 mil millones más, el mercado es más grande. Esos argumentos tontos, como que les han robado, son inéditos. Y China podría ser un objetivo, si es que no se quiere seguir dependiendo de los malagradecidos gringos. Ahora sí, como dicen los pro y contra 4T: “disfruten lo votado”.
¿O no?
¿Perdonó a México?
En la presentación de los aranceles, se publicó un listado de 50 naciones a las que USA aplicará aranceles. Pero no aparece México. Ni Canadá, aunque sí hubo referencia en el discurso que dio desde la Casa Blanca, se trató del mismo argumento, que Estados Unidos ya no pagará los déficits de Canadá y México. Aunque en la realidad no hay sustento en esa afirmación. Por lo pronto, es buena noticia. Veremos lo que dicen Claudia Sheinbaum y Mark Carney, la presidenta mexicana y el premier del país de la hoja de maple, respectivamente. Con razón las bolsas de valores reaccionaron positivamente al cierre de operaciones del miércoles.